Ser un niño homeschool ayudó a este emprendedor a construir un negocio MULTIMILLONARIO

“Ahora puedo ver algunas cosas sobre las que he tenido ventajas, y también los hábitos personales que desarrollé, siendo un niño homeschool”.

La secundaria no suele ser el caldo del cultivo típico para empezar un emprendimiento.

Horarios estrictos, planes de estudio regulares y evaluaciones constantes son , para muchos, actividades más propensas a inspirar aburrimiento que la próxima gran idea de negocio.

Pero para Richard Lorenzen, quien fundó su empresa en décimo grado, fue una historia diferente. Solo que, no fue una experiencia escolar típica: Lorenzen estudió en casa y el dice que eso fue lo que lo impulsó a convertirse en el empresario que es hoy.

“En cualquier lugar en el que te eduques, siempre tendrás que intentarlo por ti mismo”, dijo Lorenzen, fundador de la firma de Relaciones Públicas publicas de  New York de las marcas de la 5ta Avenida”, a CNBC Make It.

“Pero ahora puedo ver algunas cosas sobre las que he tenido ventajas, y también los hábitos personales que desarrollé, siendo un niño homeschool”. 

 

Todo empezó  de forma bastente mundana en una escuela pública sobrepoblada en Long Island, New York. La mamá de Lorenzen, una escritora freelance,  decidió que ella podría hacer un mejor trabajo enseñando a sus hijos en casa. Lorenzen, quien cursaba el séptimo grado, y su hermana menor, pensaron que era una gran oportunidad para relajarse.

“Cuando un chico escucha homeschool, escucha “No tengo que ir más a la escuela” recuerda Lorenzen, ahora de 26.

Pero,  realmente ocurrió el efecto contrario. Lorenzen no era un mal estudiante, pero de repente, sin un profesor experimentado al que recurrir para pedir ayuda, descubrió que tenía que asumir una nueva responsabilidad por sus estudios. 

“Fue probablemente el resultado de mi personalidad tipo A, pero también la presión de que no había nadie a quien echarle la culpa”, dice, ““llegó el momento en el que descubrí que realmente era una trabajador independiente”

Eso impulso su ética de trabajo, pero también lo llevó a desarrollar intereses en tópicos que iban más allá del programa de estudios: es decir, negocios. Unos años después Lorenzen tomó estudios de negocios como una materia optativa y, a los 15 años, había lanzado una nueva empresa de mercadotecnia por Internet, que empezaría en su habitación durante las tardes después de terminar sus tareas escolares.

En los 11 años posteriores, Lorenzen convertió esa idea en un próspero negocio multimillonario con clientes como Expeida y las Naciones Unidas. Conoció y tuvo mentores de negocios e incursionó por un año en la universidad, pero dijo que gran parte de ese éxito se reduce a cuatro rasgos que adquirió durante sus días “homeschool”.

1. Empezar temprano

Desde los 15 años, Lorenzen empezó a levantarse a las 4:30 a.m. cada día para poder balancear su tiempo entre las tareas escolares y su negocio. Empezando temprano y “cortando la pelusa” de un día de escuela clásico, como los cambios en las lecciones y los descansos largos, terminaría sus tareas al mediodía y pasaría la tarde concentrándose en su negocio.   “Como atendia a mis clientes durante las horas de trabajo, ellos no tenían ni idea de que yo era un adolescente de la secundaria. Pude crear la persepción de que trabajaba 24/7”, nos cuenta.

2. Construir una rutina

Empezar temprano fue solo una parte de la amplia rutina que Lorenzen desarrolló durante sus días como estudiante en casa y que ha practicado obedientemente desde entonces, incluyendo los fines de semana y los días festivos. Cada mañana después de despertarse a las 4:30 a.m., Lorenzen pasa 30 minutos leyendo y 15 minutos ajustando sus metas antes de meditar por otros 15 minutos. Después pasa 20 minutos ejercitándose y se dirige hacia la oficina a las 7 a.m.
En la noche su rutina termina con una lectura y revisión de trabajo por 45 minutos antes de acostarse a eso de las 10 P.M.

3. Viste elegantemente

Cuando Lorenzen empezó su negocio a los 15, decidió que necesitaba empezar a vestirse para el estatus al que el deseaba alcanzar. Entonces, cada día el se pondría un traje formal _ aunque estuviera trabajando en su habitación, a unos pocos metros de su cama. “Yo quería ser el Director Ejecutivo de mi propia compañía”, dice Lorenzen, “Así que decidí que cada día cuando me levantara a las 4:30 a.m., me podría un traje y una corbata para hacer mi trabajo.

4. Leer…. mucho

Finalmente, durante sus años de adolescente Lorenzen decidió que la mejor forma de adelantarse a sus pares era ir más allá del plan de estudios estándar y comenzar a autoeducarse. “No es suficiente solo hacer el trabajo que la escuela te demanda y las tareas; tienes que ir más allá”, dice Lorenzen. “Salir y autoeducarse es realmente lo que separa a los que tienen éxito del resto.” Como un gran seguidor de Malcolm Gladwell, Lorenzen dice que le gusta enfocarse en un tópico __ negocios __ y lee mucho sobre marketing, finanzas y libros de leyes, así como guías de autoayuda y biografías de líderes políticos y Directores Ejecutivos.

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